Carmona - lunes, 6 de septiembre del 2010
Faltan 83 días para Adviento
Ver más fotos antiguas sobre Carmona
De la Historia de Carmona (Sevilla) de Juan Fernández López
"La parroquia de San Pedro ocupa el mismo lugar, mejor dicho, es la ampliación del viejo santuario titulado Nuestra Señora de la Antigua, hoy capilla de la Virgen de las Mercedes. El santuario ó ermita de la Antigua existía ya por los años de 1371, cuando el sitio de Carmona por Enrique II.
Aunque la iglesia de San Pedro funcionaba como parroquia desde la mitad del reinado de Juan II, no se acabó del todo hasta el siglo XVII, en que tuvo fin su airosa torre. Antes de ser trasladados á San Pedro el culto y la jurisdicción parroquiales, los tuvo la iglesia de San Mateo, la que todavía el año de 1466 eligió los jurados correspondientes á su collación.
Por último, á fines del siglo XVIII la hermandad del Santísimo Sacramento levantó á sus expensas el actual sagrario, estilo Churriguera, obra no de las
peores en su genero, y en la inauguración de la cual pronunció el panegírico el célebre Fr. Diego José de Cádiz.
Para concluir, el año de 1880 se emprendieron importantes y costosos trabajos, que mejoraron mucho el edificio, en términos de hacer de el una de la mejor y más espaciosa iglesia de la ciudad. La vieja y movediza solería de ladrillos fué sustituida con grandes y ricas baldosas de mármol; bajo la cúpula del crucero se levantó un templete de piedra de Carrara, rodeado de una hermosa verja de bronce; y el coro, que antes ocupaba el medio de la nave central, fué llevado detrás del altar mayor, al estilo romano.
Las obras de 1880 mejoraron grandemente la parroquia de San Pedro, es verdad; sin embargo, hubieran lucido mucho más si mejores cálculo y tino presiden á la ejecución de parte de ellas. En efecto; ¿importa que el templete sea esbelto, airoso y de buen gusto, y la verja artística y bien acabada, si en cambio todo allí respira estrechez y aprieto? Por aprovechar unas cuantas varas de terreno, que en realidad ninguna falta hacían dada la nueva distribución de la iglesia, no se puso el templete debajo de la linternilla de la cúpula, ni avanzó la plataforma del presbiterio hasta los pilares de los pulpitos para que la subida a éstos quedara dentro del recinto limitado por la verja.
Consecuencia natural de tanto descuido es el lamentable golpe de vista que resulta de no estar en la misma perpendicular los centros de las dos cúpulas, la del templete y la del crucero, y el cúmulo inmenso de ahogos y apuros que allí se experimentan en los días de grandes festividades. Nada diremos de haber dejado el órgano sobre la puerta de Poniente y en el fondo del coro el retablo del antiguo altar mayor: estos son defectos que estábamos seguros no ha de pasar mucho tiempo sin que sean corregidos.
El barrio de San Pedro es conocido de antiguo con el nombre de barrio del Mortero. La extraña denominación que hasta hace pocos años llevó el nuevo arrabal proviene, sin duda. de la preciosa pila para la administración del sacramento del bautismo existía en la parroquia. Esta pila se conserva todavía, si bien agujereada y rota en su fondo. Es de barro cocido, vidriado por fuera y dentro, color verde esmeralda, y afecta la forma de una media naranja, cubierta toda la cara externa de pámpanas, racimos de uvas y grupos de rosas en bajo relieve. Tiene una inscripción que dice en caracteres góticos: Juan Sanches Vachero me fisso.
El mortero de la parroquia de San Pedro es elocuente muestra del grado de perfección que las artes cerámicas alcanzaron en Sevilla durante el siglo XVI."
LA CAPILLA DEL SAGRARIO.
De los sagrarios construidos en Andalucía durante el siglo XVIII, quizás sea éste uno de los más sugerentes e importantes. Sus obras se iniciaron el 16 de Agosto de 1763, siendo hermano mayor D. Francisco de Aguilera.
Ambrosio de Figueroa diseñó "una capilla de Sagrario para el Santísimo Sacramento y un panteón, entierro para los hermanos de esta cofradía", siguiendo las soluciones arquitectónicas empleadas por su padre en la Iglesia sevillana de San Luis de Los Franceses.
En Planta pueden apreciarse los ábsides o exedras y las cuatro hornacinas abiertas en la base de los pilares, organización similar a la utilizada en la iglesia jesuita aunque en alzado carecen de las potentes columnas salomónicas empleadas por Leonardo, pues Ambrosio recurre a pilastras pareadas que arrancan sobre las hornacinas.
La airosa cúpula ofrece una doble cornisa ondulada sobre la que aparece el tambor articulado mediante parejas de columnas, hornacinas y ventanas. Una nueva cornisa también ondulada sirve de arranque a la bóveda dividida por nervios en cuatro paños, todo ello ricamente ornamentado.
Exteriormente, ofrece una gran similitud estilística con la capilla pública de la Cartuja de Sevilla. El empleo del ladrillo, la utilización de pilastras y la alternancia de frontones curvos y rectos en el banco de la cúpula, son elementos que se repiten en ambos edificios.
Alternando con los vanos de iluminación, aparecen paños de azulejos en os que se representan a los arcángeles: San Gabriel, San Rafael, San Miguel y al Ángel de la Guarda.
El conjunto remata en chapitel piramidal sobre el que se coloca la escultura de la Fe, con sus "perfiles dorados, Cruz Corona y Caliz".
Tras la construcción de la capilla y siguiendo un programa iconográfico ideado probablemente por Ambrosio, se procedió a su decoración interior.
Gracias a un documento existente en el archivo de la propia Hermandad, se sabe que en ella intervenía el maestro escultor Tomas Guisado, si bien las tallas de madera que realizó para la media naranja y las columnas del tambor, fueron rechazadas.
Por lo demás se dotó a la capilla de una portada de ingreso, dispuesta de modo de arco triunfal, rematada por las esculturas de la Fe, la Esperanza y la Caridad. Asimismo, se realizaron siete retablos cuyo coste ascendió a 50.000 reales. El retablo central aparece configurado por un gran arco, bajo dosel sostenido por ángeles.
A ambos lados se colocaron sendos retablos con doseletes, en los que figuran San francisco de Paula y San Cayetano. Por último se ubicaron dos retablos más en la propia capilla, y los restantes a los lados de la puerta del ingreso. (Cf. AMBROSIO DE FIGUEROA, Juan Antonio Arenillas, Colección Arte Hispalense nº 62)
En la inauguración de la Capilla, pronunció el panegírico el célebre Fr. Diego José de Cádiz (Hª de Carmona, Manuel Fernández López). Se inauguró en 1797
La escalera que sube al camarín de la Inmaculada esta decorada con azulejos de cuenca del siglo XVI.
El autor inicial de las trazas de la capilla fue Pedro de Silva. La cúpula es obra de los maestros locales José y Andrés Acevedo Fariñas quienes intervenían en los trabajos de remodelación del Templo después del terremoto de Lisboa. La intervención de A. de Figueroa no puede ni mucho menos desestimarse.
Las obras de ambos arquitectos del arzobispado se encentran en muchos casos superpuesta. Después de sus periódicas visitas dejarían encargados de las obras a maestros locales como parece ser el caso de los Acevedo Fariñas.
La capilla expresa de manera inusual la exaltación de la Eucaristía
Iconografía sagrada
Cúpula: Sto. Tomas de Aquino, Profeta Elías, San Agustín,( o San Nicolás de Bari) San Bernardo, San Benito.
Tambor: Los cuatro evangelistas y los cuatro padres de la Iglesia latina: San Ambrosio, San Agustín, San Gregorio Magno y San Jerónimo.
Altar Mayor: Inmaculada, Niño Jesús, San Joaquín y Santa Ana, El Padre Eterno, dos medallones uno Santa Clara en el otro Santa Bárbara, Dos relieves uno representa la entrega a Moisés de las tablas de la ley, el otro el Arca de Noé. Dos relieves sobre Los padres de la Virgen uno representa el Bautismo e Jesús el otro la vocación de San Pedro.
Flanqueando el Tabernáculo dos pequeñas imágenes ¿Santiago y San Juan o San Pedro y San Pablo?. En el manifestador dos ángeles adoradores o turiferarios pequeños.
Altar Evangelio: San Juan Bautista, San Francisco de Asís, San Diego, San Cristóbal.
Altar Epístola: San Teodomiro, San Felipe Neri, Santa Gertrudis, San Roque.
Retablo Hornacina: San Francisco de Paula, sobre el, el Arcángel San Miguel.
Retablo Hornacina: San Cayetano, sobre el, el Arcángel San Gabriel
Retablo Hornacina: San Juan Nepomuceno, sobre el, el Ángel de la Guarda
Retablo Hornacina: Santa Bárbara, sobre ella, el Arcángel San Rafael.
Tramo de ingreso: Dos relieves , uno en cada pared, que representan: uno el maná enviado al pueblo en el desierto, el otro, la Santa Cena. Sobre las puertas dos alegorías eucarísticas: el Pelícano y el Ave Fénix. En el techo el Cordero Místico.
La Portada: Actualmente se conservan las imágenes de la Caridad y la Esperanza, la imagen de la Fe y el Ostensorio que centran la portada están retirados por su mal estado.
Sobre la significación de la iconografía, hay diversas interpretaciones. La última la da el profesor Juan Miguel González Gómez en las actas del congreso de Hª moderna de Carmona. Según dicho profesor todo responde a un esquema sacramental.
El retablo principal esta dedicado a la Eucaristía (Tabernáculo), el de San Juan Bautista al sacramento del Bautismo, el de San Teodomiro a la Confirmación (Los mártires confirman la fe con su sangre), el de San Cayetano al Orden Sacerdotal (San Cayetano fue sacerdote y fundador de una congregación sacerdotal), el de San Juan Nepomuceno a la Penitencia (este santo fue mártir del sigilo sacramental ), el de Santa Bárbara a la Unción de los enfermos (es invocada para no morir de repente sin los sacramentos), el de San Francisco de Paula, el Sacramento del Matrimonio (invocado contra la esterilidad conyugal.
En Méjico las mujeres le piden tres gracias: la salvación eterna, dinero y buen marido )Tenemos de esta manera los siete sacramentos relacionados con las imágenes principales pero lo que no esta tan claro es la relación de les imágenes secundarias de los tres retablos principales que corresponderían a los sacramentos de iniciación cristiana.
"El silencio es el único amigo que jamás traiciona",
Confucio