Carmona es un municipio español de la provincia de Sevilla (Andalucía), con más de 28.000 habitantes, situada a una altitud de 253 msnm y a tan solo 30 km de la capital de provincia, Sevilla. La ciudad de Carmona destaca por su monumentalidad y por la huella de las diferentes culturas que la han poblado a lo largo de su dilatada historia, gracias a su fácil defensa. Iglesias, conventos, palacios y murallas forman parte del importante patrimonio artístico que alberga el casco histórico de Carmona.

Del siglo XIV en Carmona es la ermita de san Mateo y la iglesia san Felipe, de estilo mudéjar, que posee un bello artesonado, un frontal de azulejos del XVI y un retablo mayor del XVIII.

Del siglo XV son la iglesia san Pedro y la prioral de santa María. La iglesia san Pedro de Carmona es de estilo barroco, por haber sufrido reformas importantes en este período. La iglesia prioral de santa María de Carmona es un bello ejemplo del gótico, en la que hay que destacar numerosas capillas y una bella orfebrería. También del siglo XV en Carmona son la iglesia san Bartolomé y el convento de santa Clara, de estilo mudéjar.

Del siglo XVI en Carmona son la iglesia san Blás, el convento de Concepción, la ermita de Nuestra Señora de Gracia y el hospital de la Caridad, donde destaca su sala capitular de estilo mudéjar.

Del barroco del XVII un buen ejemplo es la iglesia del Salvador de Carmona, que perteneció a los jesuitas. Alberga imágenes y orfebrería del XVII y XVIII.

Del siglo XVIII es el convento de las Descalzas de Carmona, con una bonita portada y torre.

La iglesia san Pedro de Carmona, cerca de la romana Puerta de Sevilla, comenzó su construcción en el s. XV sobre la ermita de la Virgen de la Antigua del S. XIV.

Durante los siglos XVI y XVII se añadieron capillas en los laterales, aunque las reformas más significativas fueron llevadas a cabo durante el siglo XVIII con la construcción de la cúpula del crucero, el abovedamiento de las naves y la construcción de las portadas.

En el exterior de esta iglesia de Carmona predomina la torre barroca de 8,35 m. de lado por 50,5 m. de altura, que se construyó a imitación de la Giralda de Sevilla. La construcción de su torre finalizó en el año 1783, y fue coronada por el Girardillo. La torre es conocida como la Giraldilla por su parecido con la Giralda de Sevilla.

En 1797 se inauguró la capilla del Sagrario diseñado por Ambrosio de Figueroa, uno de los más sugerentes e importantes sagrarios construidos en Andalucía durante el siglo XVIII.

En el s. XIX se le añade la capilla de san Juan Grande, que nació en Carmona y fue canonizado el 2 de junio de 1996. En ella se encuentra todavía la pila bautismal vidriada del s. XVI, donde lo acristianaron, así como a la madre de santa Rosa de Lima.

De esta iglesia de Carmona, de planta basilical con tres naves, destaca su cúpula barroca de gran belleza, además de la riqueza de sus esculturas y orfebrería de gran valor artístico, entre las que se distingue la custodia procesional del S. XVIII.

El altar del crucero se halla presidido por una interesante imagen de san José, atribuido a Montes de Oca; y son dignos de ver el coro, situado a los pies de la nave central; la capilla Sacramental, ejemplo importante del barroco andaluz y atribuida a Ambrosio de Figueroa; y la capilla de la Merced, obra de Francisco Ocampo en 1617.

En 1984 la iglesia san Pedro de Carmona sufrió un importante incendio que destruyó el retablo mayor, afectó a la decoración pictórica y otros importantes daños.

La Iglesia Católica

Parte de las noticias más desagradables a las que nos hemos tenido que enfrentar estos últimos años han sido los abusos sexuales por parte de la iglesia. Parece que, desde que salieron los primeros casos, no hay semana que no pase en la que no salgan nuevos casos.

En ellos, salen casos de abusos sexuales por parte de la iglesia católica a menores. Un tema bastante espinoso y grave que ha hecho que hasta el Vaticano haya tenido que intervenir. Pero, obviamente, ha sido uno de los temas que más ha dañado a la iglesia en los últimos años.

Sacerdotes de todo el mundo han salido a palestra por haber realizado este tipo de abusos en los que, en muchas ocasiones, se realizaban en el propio centro católico. Todos los casos han sido documentados y documentados frente a las autoridades civiles y ante la justicia de muchos países.

Todo ello ha llevado también a que existan respuestas por parte de la sociedad que se ha alzado con gritos de guerra ante la iglesia. De hecho, muchos han perdido esa fe y, quizá, justo por eso ha tenido que entrar el propio Papa para asegurar a los fieles de que se van a tomar las medidas necesarias para evitar que vuelva a suceder.

Los obstáculos de la jerarquía católica

A todo esto, hay que añadir que muchas de esas demandas han sido también contra la propia jerarquía católica ya que han intentando obstaculizar las investigaciones para las pelis eporn. Además, también han conseguido no reportar e, incluso, encubrir a los sacerdotes pederastas trasladándolos a otras parroquias para que no los encontrarán y, por tanto, no los pudieran juzgar.

El reconocimiento de la Santa Sede

Como te decíamos antes, el Papa ha reconocido y condenado los casos de pedofilia que han llegado en los últimos años. De hecho, lanzaron un comunicado en el que consideraban como insuficientes el trabajo que han hecho desde su posición ante los casos de pedofilia que han sido denunciados por ver vídeos xxnx. Los consideran como ‘actos criminales’ que han causado un gran daño a las víctimas y que, además han dañado considerablemente la imagen de la iglesia en todo el mundo.

Desde el Vaticano han pedido perdón a las victimas y han asegurado que se volcarán también en hacer que los culpables paguen ante los tribunales. Solo se espera que, en los próximos años, dejen de aparecer estos casos y que, por tanto, se acabe de una vez por todas estos casos de pedofilia que han dañ

Historia de San Pedro Carmona

“La parroquia de San Pedro ocupa el mismo lugar, mejor dicho, es la ampliación del viejo santuario titulado Nuestra Señora de la Antigua, hoy capilla de la Virgen de las Mercedes. El santuario ó ermita de la Antigua existía ya por los años de 1371, cuando el sitio de Carmona por Enrique II.

Aunque la iglesia de San Pedro funcionaba como parroquia desde la mitad del reinado de Juan II, no se acabó del todo hasta el siglo XVII, en que tuvo fin su airosa torre. Antes de ser trasladados á San Pedro el culto y la jurisdicción parroquiales, los tuvo la iglesia de San Mateo, la que todavía el año de 1466 eligió los jurados correspondientes á su collación.

Por último, á fines del siglo XVIII la hermandad del Santísimo Sacramento levantó á sus expensas el actual sagrario, estilo Churriguera, obra no de las peores en su genero, y en la inauguración de la cual pronunció el panegírico el célebre Fr. Diego José de Cádiz.

Para concluir, el año de 1880 se emprendieron importantes y costosos trabajos, que mejoraron mucho el edificio, en términos de hacer de él una de la mejor y más espaciosa iglesia de la ciudad. La vieja y movediza solería de ladrillos fué sustituida con grandes y ricas baldosas de mármol; bajo la cúpula del crucero se levantó un templete de piedra de Carrara, rodeado de una hermosa verja de bronce; y el coro, que antes ocupaba el medio de la nave central, fué llevado detrás del altar mayor, al estilo romano.

Las obras de 1880 mejoraron grandemente la parroquia de San Pedro, es verdad; sin embargo, hubieran lucido mucho más si mejores cálculo y tino presiden a la ejecución de parte de ellas. En efecto; ¿importa que el templete sea esbelto, airoso y de buen gusto, y la verja artística y bien acabada, si en cambio todo allí respira estrechez y aprieto? Por aprovechar unas cuantas varas de terreno, que en realidad ninguna falta hacían dada la nueva distribución de la iglesia, no se puso el templete debajo de la linternilla de la cúpula, ni avanzó la plataforma del presbiterio hasta los pilares de los pulpitos para que la subida a éstos quedara dentro del recinto limitado por la verja.

Consecuencia natural de tanto descuido es el lamentable golpe de vista que resulta de no estar en la misma perpendicular los centros de las dos cúpulas, la del templete y la del crucero, y el cúmulo inmenso de ahogos y apuros que allí se experimentan en los días de grandes festividades. Nada diremos de haber dejado el órgano sobre la puerta de Poniente y en el fondo del coro el retablo del antiguo altar mayor: estos son defectos que estábamos seguros no ha de pasar mucho tiempo sin que sean corregidos.

El barrio de San Pedro es conocido de antiguo con el nombre de barrio del Mortero. La extraña denominación que hasta hace pocos años llevó el nuevo arrabal proviene, sin duda, de la preciosa pila para la administración del sacramento del bautismo existía en la parroquia. Esta pila se conserva todavía, si bien agujereada y rota en su fondo. Es de barro cocido, vidriado por fuera y dentro, color verde esmeralda, y afecta la forma de una media naranja, cubierta toda la cara externa de pámpanas, racimos de uvas y grupos de rosas en bajo relieve. Tiene una inscripción que dice en caracteres góticos: Juan Sanches Vachero me fisso.

El mortero de la parroquia de San Pedro es elocuente muestra del grado de perfección que las artes cerámicas alcanzaron en Sevilla durante el siglo XVI.”

San Juan Grande Román (1546-1600) – Religioso, O.H.

Juan Grande Román nació en Carmona, Sevilla, España, el sábado 6 de marzo de 1546. Sus padres fueron Cristóbal Grande e Isabel Román, matrimonio muy cristiano, y fue bautizado en nuestra Parroquia san Pedro de Carmona por el párroco Andrés Muñoz. Su padre, artesano de oficio, falleció cuando Juan tenía 11 años.

Recibió una esmerada educación cristiana, primero en el seno familiar, y desde los siete años como “niño de coro” de su parroquia.

Su formación humana y profesional la completó en Sevilla aprendiendo el oficio de pañero o tejedor. A los 17 años volvió a su casa y se dedicó al comercio como vendedor de telas. Poco tiempo después el mismo oficio le hizo entrar en una profunda crisis espiritual.

Opción por Dios

Dejó su familia, y se retiró a la Ermita de Santa Olalla, en Marchena, población cercana de Carmona, donde pasó un año en retiro, tratando de conocer su verdadera vocación. Decidió entonces dedicarse totalmente a Dios: dejó su ropa y se vistió de un hábito de jerga; renunció al matrimonio y adoptó el sobrenombre de “Juan Pecador”.

Inició al mismo tiempo la experiencia de atender a un matrimonio anciano que encontró en abandono: los llevó a su habitación, les cuidaba en sus necesidades y pedía limosna para ellos. Con ello entendió que su nueva vocación era el servicio a los pobres y necesitados.

Opción definitiva por los pobres

Con sólo 19 años, Juan Pecador se trasladó a la ciudad de Jerez de la Frontera, Cádiz, y empezó una nueva vida: atendía personalmente a gente necesitada, a los presos de la “Cárcel Real”, y a otros enfermos convalecientes e incurables, que encontraba abandonados. Para ayudarles pedía limosna por la ciudad.

Al mismo tiempo frecuentaba la iglesia de los Padres Franciscanos, donde se recogía para su oración y se aconsejaba con uno de los Padres.

Fundación del Hospital de la Candelaria

Juan Pecador era seguido con admiración por los habitantes de Jerez en su generosa vida de caridad.

En enero de 1574, se generalizó una grave epidemia en Jerez y entonces dirigió un memorial al Cabildo urgiendo la asistencia de tantos enfermos tirados por la calle. Él se multiplicaba ante tanta necesidad, y al fin optó por fundar su propio Hospital, que poco a poco lo fue ampliando: lo dedicó a la Virgen y llamó de Nuestra Señora de la Candelaria.

Unión a san Juan de Dios

La razón de ser y actuar de Juan Pecador era Dios expresado mediante el servicio a los pobres, y sostenido por su intensa vida de fe y oración.

Tuvo mientras tanto conocimiento de la Institución fundada por Juan de Dios en Granada. La visitó en 1574 y decidió unirse a ella, acogiéndose a sus reglas y aplicando en su hospital la misma forma de vida profesada.

Con su nuevo planteamiento, su testimonio y entrega ejemplar se derivó el que se le fueran uniendo compañeros, que formó según “los Estatutos de Juan de Dios”.

Esto le dio oportunidad para ampliar su acción con otras fundaciones en Medina Sidonia, Arcos de la Frontera, Puerto Santa María, Sanlúcar de Barrameda y Villamartín.

La Reducción de los Hospitales

La asistencia a los enfermos más pobres en Jerez dejaba mucho que desear, mientras se multiplicaban los pequeños centros. Las autoridades ante ello determinaron la reducción de los Hospitales, pretendiendo una mayor eficacia hospitalaria; pero la medida lesionaba los intereses de no pocos, apegados a los centros no tanto por servir a los enfermos, cuanto por ser medio de beneficios personales. Por eso mismo no habían de faltar críticas, resistencias y entorpecimientos. La medida también afectaba al Hospital de Juan Pecador. Él, como los demás, presentó a las autoridades su “Memorial” sobre cómo se atendía a los enfermos en su hospital.

Ante la decisión, el Arzobispo de Sevila, Cardenal Rodrigo de Castro, encargó tan delicada misión a Juan Pecador, como la persona más apta y mejor capacitada para ello, por su espíritu, vocación y experiencia en hospitalidad. Juan Grande se enfrentó a la reducción con valor y amor, y ante los no pocos ni pequeños sinsabores, demostró su especial sensibilidad, capacidad, buen temple y no pequeña virtud.

De su Hospital se había presentado el informe de que la asistencia hospitalaria se cumplía en el mismo “con diligencia, cuidado y mucha caridad, haciéndose muy buena obra y servicio a Dios nuestro Señor, porque él y sus hermanos de hábito son hombres virtuosos y profesan esta caridad de curar los pobres enfermos”.

Actualidad de Juan Grande

Junto a su intensa vida interior, Juan Pecador se dedicó en cuerpo y alma a la tarea externa de buscar, cuidar y servir a los pobres y enfermos, preocupándose por todo lo que entonces era más grave y urgente: encarcelados, enfermos convalecientes e incurables, mujeres prostituidas, soldados enfermos desechados, niños abandonados, etc. En verdad, practicó todas las obras de misericordia.

En Juan Grande vemos a un hombre del bien hacer desde el ser, poco hablador y eficientemente práctico, servidor misericordioso del “Evangelio de la Vida”, buen samaritano, organizador de hospitales y de la asistencia hospitalaria, conciencia crítica ante las injusticias, abusos y carencias. En definitiva, fue un profeta y apóstol de la asistencia sanitaria.

Epidemia de peste y muerte

Contando Juan Grande 54 años y viviendo plenamente dedicado a su comunidad y al hospital, se presentó en Jerez una terrible epidemia de peste. Juan se prodigó por todas partes con todas sus fuerzas y generosidad, pero al fin contagiado, murió el sábado 3 de junio de 1600.

Glorificación

Fue beatificado en 1853 por Pío IX, y canonizado por Juan Pablo II el 2 de junio de 1996. Proclamado Patrón de la nueva Diócesis de Jerez de la Frontera en 1986, sus restos son venerados en el “Santuario Diocesano San Juan Grande”, en Jerez, en el hospital de los Hermanos de san Juan de Dios de su mismo nombre.

CONVENTO DE SANTA CLARA – CARMONA (SEVILLA)

El convento de santa Clara, situado en la calle Torno de santa Clara de la localidad sevillana de Carmona, en el cual vive una comunidad de religiosas clarisas y que data del siglo XV, el más antiguo de la ciudad, se abrió al público el 18 de junio del 2009, como nuevo atractivo turístico de esta ciudad patrimonial.

En concreto, el convento se visitará de viernes a lunes en horario de 11:00 h. a 13:30 h. y de 16:00 h. a 18:00 h. y los visitantes podrán acceder a la iglesia, el claustro y el coro bajo.

Además, dentro del itinerario de las visitas, también se podrá acceder a la torre-mirador del convento desde la que se aprecian unas vistas de Carmona y de su entorno únicas y prácticamente desconocidas hasta ahora. De hecho, esta torre, cuya construcción data del siglo XVIII, es quizás el elemento más emblemático del convento.

La apertura del convento fue posible gracias al convenio de colaboración que se firmó entre el Ayuntamiento de Carmona y la comunidad de Religiosas Franciscanas Clarisas del Monasterio de santa Clara. El objetivo del Ayuntamiento, compartido también con las religiosas, es el de conservar e impulsar el conocimiento de este edificio histórico por parte de los propios carmonenses y de las miles de personas que nos visitan

El convento de santa Clara, situado en la calle Torno de santa Clara de la localidad sevillana de Carmona, en el cual vive una comunidad de religiosas clarisas y que data del siglo XV, el más antiguo de la ciudad, se abrió al público el 18 de junio del 2009, como nuevo atractivo turístico de esta ciudad patrimonial.

En concreto, el convento se visitará de viernes a lunes en horario de 11:00 h. a 13:30 h. y de 16:00 h. a 18:00 h. y los visitantes podrán acceder a la iglesia, el claustro y el coro bajo.

Además, dentro del itinerario de las visitas, también se podrá acceder a la torre-mirador del convento desde la que se aprecian unas vistas de Carmona y de su entorno únicas y prácticamente desconocidas hasta ahora. De hecho, esta torre, cuya construcción data del siglo XVIII, es quizás el elemento más emblemático del convento.

La apertura del convento fue posible gracias al convenio de colaboración que se firmó entre el Ayuntamiento de Carmona y la comunidad de Religiosas Franciscanas Clarisas del Monasterio de santa Clara. El objetivo del Ayuntamiento, compartido también con las religiosas, es el de conservar e impulsar el conocimiento de este edificio histórico por parte de los propios carmonenses y de las miles de personas que nos visitan.

La apertura al público tuvo también especial interés por el regreso temporal a Carmona de dos de sus cuadros más valiosos y cuya autoría corresponde a Valdés Leal, ‘La procesión de santa Clara con la Sagrada Forma’ y ‘Retirada de los sarracenos’. Ambos realizados por el pintor sevillano para decorar los muros del presbiterio del convento de santa Clara, se expusieron temporalmente en el presbiterio de la iglesia conventual, en el mismo lugar en el que originalmente se encontraban.